El niño adoptado tiene problemas de apego puesto que ha vivido una separación más o menos traumática de sus padres biológicos. Por tanto la terapia tratará de desarrollar recursos de resiliencia para afrontar el daño emocional y ofrecer vinculaciones afectivas seguras dentro de su nueva familia adoptiva.

 

La psicoterapia con niños y adolescentes se basa en evaluar primero y en fortalecer después la relación de apego y calidad de la vinculación con padres y/o cuidadores, ya que a partir de ella, el niño aprende estrategias para un desarrollo y una socialización adecuados.

 

La psicoterapia con adultos se basa en la teoría del vínculo de apego, referida sobre todo a las relaciones primarias establecidas con padres y/o cuidadores y que proporcionan si son adecuadas, la seguridad y autoestima necesarias para estar en el mundo.

“Desde la cuna hasta la tumba, somos más felices cuando la vida está organizada como una serie de excursiones, largas o cortas, desde la base segura provista por nuestras figuras de apego.”

J. Bowlby